Saltar al contenido

Laura María León

  • por

Me resulta difícil resumir con palabras todo lo que este curso ha significado para mí. Ha sido mucho más que una formación; ha supuesto un antes y un después en mi camino personal y como terapeuta.

Si tuviera que definir con una palabra lo que me ha aportado, sería entenderme. Durante este proceso he podido conocerme mejor, comprender muchas cosas de mí misma y confiar mucho más en quien soy y en cómo acompaño a las personas.
Quiero destacar especialmente las prácticas que hemos realizado. Han sido fundamentales para reforzar mi confianza como terapeuta sensitiva. Cada experiencia, cada ejercicio y cada devolución me han permitido creer un poco más en mí, en mi intuición y en mi capacidad para acompañar desde el corazón.
También quiero agradecer tu manera de conducir las clases. Lo haces con una inmensa delicadeza, cariño y amor, creando un espacio seguro donde es muy fácil abrirse, aprender y crecer. Esa forma tan humana de enseñar ha sido, para mí, uno de los mayores regalos del curso.
Y, por supuesto, me llevo a mis compañeras. Sin darme cuenta, hemos creado un vínculo muy especial y, de alguna manera, se han convertido en una pequeña familia. Tú también formas parte de ella.
Sé que voy a echar mucho de menos nuestras clases, los encuentros, las prácticas y todo lo compartido. Pero me voy con el corazón lleno de gratitud y con la certeza de que este camino no termina aquí, sino que continúa gracias a todo lo que nos has transmitido.
Gracias, Teresa, por acompañarnos con tanto amor, por confiar en nosotras y por ayudarnos a descubrir todo lo que llevábamos dentro.
Con muchísimo cariño y un profundo agradecimiento.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS
Laura