Rosa Rocabayera

  • por

Artesana.

Siempre, a lo largo de mi vida, me acompañaba la tristeza sin tener motivo alguno para estar triste. Parecía como si la tristeza fuera intrínseca. Le pedí a Teresa constelarla. La sesión fue preciosa. Descubrir de dónde provenía esa pena intrínseca me liberó de la misma.

Por fin sabía de dónde venía y me pude reconciliar. Gracias.

También, a partir de entonces, y gracias a unos talleres de desarrollo de la sensibilidad que hice con Teresa, estoy aceptando y observando mis sensaciones. Estoy aprendiendo a darle la importancia que se merecen y a encontrar la información que me brinda mi parte sensorial.

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